
Millones
de ciudadanos y ciudadanas se oponen y construyen activamente
alternativas a la violencia y a la guerra en Colombia.
Originado
en los diez millones de votos del Mandato Ciudadano
por la Paz, la Vida y la Libertad (octubre de 1997),
el Proyecto "Cien Municipios de Paz en Colombia",
que se desarrolla con el auspicio de la Unión
Europea, se ha constituido en los últimos años
en una posibilidad real de construir paz desde la provincia
colombiana.
Nos
hemos dado cita en estos días las más
importantes experiencias territoriales y comunitarias
de paz, con la valiosa cooperación y presencia
de varias municipalidades, autonomías regionales
y representación diplomática de España,
además de representantes diplomáticos
de otros países como Holanda, Canadá y
Estados Unidos.
Miles
de procesos y cientos de organizaciones, desde pequeñas
comunidades educativas, corregimientos y resguardos,
pasando por los municipios y las asociaciones regionales,
hasta las grandes ciudades y departamentos, se aferran
a la paz a través de múltiples iniciativas,
unas veces lideradas por los gobiernos locales y departamentales,
otras por la Iglesia y la sociedad civil, y otras con
total autonomía desde sus identidades ancestrales,
con una participación creciente de la ciudadanía.
La
riqueza de las experiencias y la disposición
de ampliarlas y multiplicarlas, están mostrando
que Colombia no se resigna a la imposición de
la guerra. Este Encuentro declara su opción por
la vida y por la salida negociada al conflicto armado,
y afirma su decisión de transitar el camino de
la construcción social de la Paz, desde abajo
y desde la periferia.
Dos
principios innegociables animan a esta fuerza social:
1.
La vida humana y la libertad como valores sagrados y
bienes que deben ser protegidos de toda violencia, sin
distinción de motivaciones.
2.
La construcción y consolidación del Estado
social de derecho, pactado en la Constitución
Política de Colombia, y la democracia como forma
de convivencia en la diversidad.
Respaldamos
la negociación con el ELN, exigimos el restablecimiento
del diálogo con las FARC, nos oponemos al autoritarismo
y al escalamiento de la guerra, y demandamos el respeto
a la población y los bienes civiles en medio
del conflicto.
Los
acercamientos humanitarios de carácter regional
nos permiten asumir municipios y mundos en guerra, municipios
y mundos de la legalidad, y municipios y mundos de sueños
y solidaridades, que la realidad los muestra entremezclados:
la propuesta es optar por la vida.
Apoyamos todas las iniciativas de movilización
ciudadana, tales como la próxima marcha a Caicedo,
en Antioquia, la marcha nacional de mujeres por la paz
hacia Bogotá, y la acción de los trabajadores
por sus derechos y reivindicaciones.
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Decidimos
impulsar y participar en el Congreso Nacional de Paz
y País, convocado por las iniciativas de Paz,
movimientos sociales y fuerzas democráticas,
para el próximo mes de mayo.
Reconocemos y esperamos seguir contando con las cooperación
internacional, en especial la de la Unión Europea,
que ha sido un factor definitivo para hacer posible
la cualificación de las experiencias locales,
comunitarias y regionales de Paz.
Alertamos
al país y al mundo sobre los crecientes riesgos
que surgen a diario en Colombia contra loa actores de
paz. Este Encuentro, atendiendo a la extrema vulnerabilidad
de estos actores y de los mismos procesos de construcción
de paz, ha considerado como una prioridad urgente la
implementación de un escudo de solidaridad moral,
acompañamiento político y protección
física, alrededor de las personas y las comunidades
que están haciendo de la reconciliación
y la convivencia una forma de vida, aún en medio
de la guerra.
Para
este fin, todas las organizaciones e instituciones que
hoy hemos conformado, fortalecido y relanzado la "Red
Colombo-Española" de municipios de paz,
nos comprometemos a darle atención prioritaria
a este tema, elevando una consulta urgente multisectorial,
en todos los niveles, para la adopción de medidas
eficaces que logren salvar vidas preciosas e irrepetibles,
y procesos que pueden ser un atisbo de una nueva sociedad
humanizada y conviviente.
Acordamos,
junto con las entidades y municipalidades españolas
presentes, y con las de éste y otros países
que se vinculen posteriormente, estrechar el hermanamiento
y darle continuidad al proyecto que lo soporta, con
plena autonomía frente a todos los actores del
conflicto armado.
Además
de los municipios, en adelante contaremos en esta Red
con los departamentos y otros actores institucionales
y civiles de paz que llegan a enriquecerla y dinamizarla.
Colombia
está en un momento definitivo de su historia:
se acentúa la crisis de viejos actores políticos
y se abren camino nuevas expresiones independientes
de transformación democrática.
Todos
y todas las participantes en este "Foro Colombo-Europeo
por la Paz de Colombia y Encuentro Nacional de Municipios
y Territorios de Paz", ratificamos nuestro compromiso
con la construcción social de la paz, con democracia,
desarrollo, equidad y libertad.
Es
urgente reconstruir. Es necesario resistir e inventarnos
otro lenguaje que sea el retorno a la memoria, para
que inventemos con la voz de las víctimas otras
"maneras de hacer mundos", y con los vivos,
procesos constituyentes incluso para regular el desarrollo
y exclusivamente para reafirmar y reconstruir el mundo
de la vida.

CARTAGENA
DE INDIAS,
24 DE MARZO DE 2002.
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